Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como arce

Vida de Fernando Callero - Rafael Arce

Imagen
La cercanía impone al biógrafo una discreción, una lítote. En principio, con el propio género, tan propenso a la chismografía, al ditirambo, a la hipérbole. Después, con el biografiado, en cuanto amigo y colega. Finalmente, con el personaje, en cuanto es fatal la tendencia a la idealización, a la mistificación. Esa reserva la actúa el relato de Francisco Bitar con las figuras del Poeta y el Escritor. En ellas se juega la ética de este relato o lacónica biografía. No se trata de cualquier vida, ni siquiera de la vida de un artista. Es, más bien, la vida que hubiera valido la pena ser vivida y que el sobreviviente asume como misión postular. Vivida en su exuberancia, en su apuro, en su desesperación y en su intensidad, no hay la vida del Poeta como tantas otras: la única vida es la del Poeta y es eso lo que la define como tal. La muerte temprana, trágica, la rubrica, porque impide su transformación social en escritor. La muerte conserva la vida vivida a borbotones en su pureza. Nace ...

Un sobreviviente camina entre espectros - Rafael Arce

Imagen
  7 de junio de 2026. Es difícil pensar lo que puede interesar Diario filosófico (2021-2025) a un lector no iniciado. Libro exclusivamente para ludueñanos, en otros no puede causar más que desconcierto o decepción. Su “Proemio apócrifo” reflexiona sobre la condición paradójica de un género yoico cuya adopción tendrá como consecuencia la deflación de ese “yo”, efecto que el mismo texto introductorio actúa pasando imperceptiblemente de la primera a la tercera persona. Fabián Ludueña Romandini (su nombre, como lo declara en alguna entrada, conjuga el apellido paterno con el materno, el linaje hispano con el italiano) escribe un diario para contarle a sus lectores que desde su juventud escribe un diario que nunca será publicado. Por el contrario, lo que condesciende a mostrarnos es un montaje (o yuxtaposición o reelaboración) de entradas de su Instagram entre 2021 y 2024, y las de su diario privado en 2025. Según el autor, el diario (el libro) conjuga lo digital con lo analógico, en...

Echesortu - Rafael Arce

Imagen
  Desde que paso a buscar en bici a G. para ir hasta el río, he comenzado a conocer mejor el barrio rosarino de Echesortu. Había oído hablar de él y lo ubicaba con vaguedad. Curiosamente, un compañero kayakista fue uno de los primeros en hablarme del barrio con cierto orgullo de pertenencia. Después, fui escuchando, aquí y allá, elogios, cualidades y hasta rechazos. Es lo que se conoce como un “barrio tradicional”. Antes, yo iba en bicicleta a remar por el camino de la costa. Desde que cambié el trayecto, agarro derecho Rioja hasta Avellaneda desde mi departamento hiper-céntrico. Como casi todas las calles de mi zona, son inhóspitas para los ciclistas. Pocas ciudades he conocido en mi vida donde se conduzca tan mal. Los peatones tampoco se quedan atrás, ni qué hablar de los mismos ciclistas (pero ellos no pueden matar a nadie, solo matarse, así que pienso en cierta vocación suicida). Entre otras cosas absurdas, hay ciclovías que desaparecen y después vuelven a aparecer más adelante...

¿Sueñan los sertaneros con yagunzos digitales? - Rafael Arce

Imagen
  Los lamborghinianos están familiarizados con el dictum “Primero publicar, después escribir”. Pero en la biografía de Ricardo Strafacce se esconde una formulación acaso más radical: “Hoy puede parecer inverosímil, pero lo cierto es que desde mayo de 1968 Germán García, cuya fama se cimentaba exclusivamente en una novela que todavía no se había publicado, ya concedía reportajes”. Se puede entonces reformular el dictum: “Primero dar reportajes, después publicar”. Cuando S.W. me propuso hacer un contenido sobre mi reciente libro publicado, mi primera reacción fue contestarle: “Ni en pedo”. Pero le dije que me parecía buena idea, pensando en no quedar como un ente de otra época y también (pero acaso esta razón vuelve inútil la anterior) porque estoy en mis días solares nietzscheanos de decir sí a todo (o a casi todo). Enseguida, recordé lo de García y fui a buscar la referencia. Estaba ensayando una coartada para hacer el contenido, para darle una razón a un sí que, justamente, pres...

Bahía Blanca - Rafael Arce

Imagen
    Para Alberto Giordano   La novela de Martín Kohan descansa en un procedimiento muy sutil y tanto más eficaz: el trabajo que demanda dos incompatibilidades formales. Tardé más o menos la mitad de la novela en darme cuenta (porque terminarla implica arruinar la conjetura inicial, tan sugestiva) y no estoy seguro de que no sea algo que empieza a funcionar así promediando el relato (hasta que se esfuma). Me refiero a esto. La ficción parece adoptar el formato del diario. El protagonista viaja a Bahía Blanca huyendo o buscando (el lector se irá enterando a partir de la mitad de la historia) y lo que leemos son las anotaciones, con fechas precisas y momentos de la jornada. Ahora bien, la novela utiliza predominantemente el presente: esta dominante se contradice -o parece contradecirse- con la escritura de un diario, en la cual se consignan los hechos, circunstancias, minucias, detalles, de una jornada determinada. No puedo explicarme sin un fragmento:   15 de...