Las cifras de Diecisiete Haiku - Alejandro Ramos
Ser en la vana noche el que cuenta las sílabas. J. L. Borges, El oro de los tigres El otro archipiélago Es natural imaginar a Borges como navegante del archipiélago británico: sombra que deambula por esas islas, tierra del melancólico matemático Herbert Ashe y de los paisajes por donde corría con dulzura el tren que abordó el espía Yu Tsun; territorio cuyo corazón, Londres, destella en el Aleph como un laberinto roto (en mi memoria, siempre es “un laberinto rojo”). Menos inmediata es la certeza de su presencia en otro archipiélago: el de las incontables islas que conforman Japón. Sin embargo, hoy sabemos que imágenes y relatos de esa cultura fertilizaron la mente del niño lector. La temprana fascinación persistió: de manera casi íntima, Borges leyó y escribió sobre religión, literatura y poesía japonesa toda su vida. En una de sus primeras obras narrativas, Historia universal de la infamia , incluyó el relato “El incivil maestro de ceremonias Kotsuké no Suké”, audaz r...