Entradas

“Elasticidad irónica, manipulación del recuerdo”. Notas en torno a La repetición de Kierkegaard - Valentín Brito

Imagen
  La repetición [1] , a medio camino entre la novela filosófica, el examen psicológico, la digresión sterniana y la broma de salón, resulta un texto coral y engañoso. Constantin Constantius, otra de las máscaras de Kierkegaard, emprende su “experimento” a partir de una pregunta básica: ¿Es posible, en esta vida, la repetición? Constantius asigna cierto carácter de verdad a la repetición, al menos, entendida en contraposición a su opuesto: el recuerdo. Ambos implican movimiento, pero mientras el recuerdo va hacia atrás, la repetición se mueve hacia adelante; el recuerdo es más bien fuga hacia lo perdido, la repetición es retroactiva, presente. El recuerdo hace a la desdicha de los hombres, refleja algo que ya no existe; la repetición trae la felicidad, implica que algo ha vuelto a ser . Para corroborar sus teorías, Constantius emprende (repite) un viaje a Berlín. Comenta que hace algunos meses viajó a la capital alemana, tomó un café en un bar, asistió al teatro y advirtió, entre ...

J.B.R. - Carlos Surghi

Imagen
  Miércoles. Todo el día esperé el cielo de la tarde. Al traer a mi hijo de la escuela me encontré con él. Entretanto, el celeste-azul de la mañana se fue transformando hasta llegar a este celeste-deslucido, manchado de luz blanca. Anémico, temeroso de irse ante el hundimiento del sol que lo despide, se desentiende para que la noche lo invada todo. Así también declina el ánimo. Mientras manejo rumbo a mi clase en la universidad, pienso ¿qué podemos hacer con el dolor? ¿Una manualidad de palabras? ¿Olvidarlo? ¿Transformarlo en un tratado? Todo tiende a objetivarse, a necesitar el reconocimiento en la exterioridad más desnuda. La página y el cielo son el lugar para mis vacilaciones en días como hoy. Hay entonces una prosa de nubes que oculta y da paso a la luz transformada. Al llegar caminé hacia el pabellón Residencial, solo para evitar entrar a clases y delatar mi ansiedad de ser escuchado por desconocidos a los que les contaría la vida y obra de otro desconocido. En la lomita, que...

Michel Butor y la nueva realidad – Nicolás Rosa

Imagen
  [Noticia: El siguiente ensayo fue publicado en el diario Crónica de Rosario en 1966. Debemos el dato de su existencia a la lectura de  La juventud de la crítica y el acceso generoso al material a Judith Podlubne]   El lenguaje está a mitad de camino entre las figuras visibles de la naturaleza y las convenciones secretas de los discursos esotéricos. Michel Foucault, Les Mots et les choses   Una nueva concepción de la literatura, y por ende de la literatura como “valor” objetivo, está presente en la obra de Michel Butor. La poderosa carga de la tradición clásica —una reinvención de la cultura que subraya en la intención artística de Butor, figura visible de una toma de conciencia crítica frente a la cultura occidental entendida como destino y como futuro— está emplazada dentro de una estructura de nuevos contenidos problemáticos. Esta concepción de la literatura está explícita en su teoría de la novela, en su propia obra novelística y en la actividad de...

El preciso instante en el que Monet entra en su atelier - Jean-Philippe Toussaint

Imagen
      [Traducción: Raúl A. Cuello] Estoy tan absorbido por mi perverso trabajo que, una vez levantado, salgo disparado hacia mi gran atelier Monet Quiero captar a Monet ahí, en ese preciso instante en que empuja la puerta de su atelier en la naciente jornada aún gris. Es el momento del día que prefiero, es la hora bendita en que la obra nos espera. Fresco es el alba, el aire vivo picotea en las mejillas. Son un poco más de las seis y media de la mañana, no se oyen ruidos a lo lejos en la casa dormida que acabamos de dejar, salvo el piar de algunos pájaros en el jardín donde los árboles se hallan inmóviles como el silencio. Es una de esas mañanas del mundo como las hay todos los días en Normandía, en los pueblos que bordean el Eure y el Sena. Estamos en el verano de 1916. Desde hace unos meses Monet ha tomado posesión del gran atelier que mandó construirse en lo alto de su jardín para poder trabajar en las vastas conformaciones de los paneles propios de las Nymphéas . ...

Confesión akermaniana - Amatista Fernández

Imagen
Escribo este ensayo con el cuerpo. Con el cuerpo tenso de quien ha aprendido a leer los signos del régimen escópico patriarcal, a desentrañar sus aparatos ideológicos de estado, a localizar su goce en la mirada estructurada como un lenguaje. Mi formación, mi militancia, mi ser-en-el-mundo como sujeto feminista, se ha construido en la trinchera de la deconstrucción. Y en ese campo de batalla, Chantal Akerman fue declarada, con justicia, una generala. Aquí hago mi primer acto de reconocimiento, taxativo: su obra cinematográfica, en su núcleo más radical, constituye una operación de sabotaje contra la máquina significante del cine dominante. Es un trabajo de desmontaje obsesivo, minucioso, casi cruel, de las ficciones que sostienen el imaginario burgués y masculinista. Jeanne Dielman, 23 quai du Commerce, 1080 Bruxelles no es sólo una película, es un acto político de desautomatización perceptiva. Es la materialización en tiempo real —un tiempo femenino, doméstico, cíclico, no fálico— de...

Echesortu - Rafael Arce

Imagen
  Desde que paso a buscar en bici a G. para ir hasta el río, he comenzado a conocer mejor el barrio rosarino de Echesortu. Había oído hablar de él y lo ubicaba con vaguedad. Curiosamente, un compañero kayakista fue uno de los primeros en hablarme del barrio con cierto orgullo de pertenencia. Después, fui escuchando, aquí y allá, elogios, cualidades y hasta rechazos. Es lo que se conoce como un “barrio tradicional”. Antes, yo iba en bicicleta a remar por el camino de la costa. Desde que cambié el trayecto, agarro derecho Rioja hasta Avellaneda desde mi departamento hiper-céntrico. Como casi todas las calles de mi zona, son inhóspitas para los ciclistas. Pocas ciudades he conocido en mi vida donde se conduzca tan mal. Los peatones tampoco se quedan atrás, ni qué hablar de los mismos ciclistas (pero ellos no pueden matar a nadie, solo matarse, así que pienso en cierta vocación suicida). Entre otras cosas absurdas, hay ciclovías que desaparecen y después vuelven a aparecer más adelante...