Entradas

Amor en la barranca - Joy Koza

Imagen
  [Noticia: Este texto fue escrito para la presentación de El realismo sentimental en la librería y estudio de formación, Las Panteras y el Templo. Forma parte de un nuevo proyecto de reseñas y crítica literaria que lanzaremos próximamente en la página web de la librería. Hasta entonces, agradecemos a Präuse la tenencia compartida]   Vuelvo a Córdoba después de un viaje infortunado. Un mensaje de Carlos me recibe, ¿estás bien? ¿ya en casa? Sí, me comí un lomito. Córdoba, corazón de mi país. El lema me produce una sensación extraña, sintetiza todo aquello de lo que he querido escapar y todo lo que no he comprendido del lugar en donde vivo. Hace un tiempo que con Carlos desarrollamos una suerte de familiaridad apócrifa, jugamos a tener una relación filial, quizá para expresar cierto tipo de afecto incondicional, aunque, inmediatamente, esas mascaradas se diluyan con la soda cáustica de nuestras confidencias. Ironías, con las que solo un amigo puede bromear, sin perder el res...

Fundamentos del cine literario. 5: El procedimiento (parte 1) - Francisco Bitar

Imagen
    Nunca se ponderará lo suficiente el salto que los llamados Jóvenes Turcos dieron desde las páginas de los Cahiers du cinemá a la realización de sus propias películas: se trata de la continuación de la crítica —es decir, de la escritura— por otros medios, asunto que Godard parece haber entendido mejor que el resto de sus compañeros de saga. Lo importante, más que hacer películas, era seguir escribiendo, para lo cual el cine se presentaba como un desenlace obvio, por el simple motivo de que se venía escribiendo sobre cine.   De hecho, a la primera crítica, como fue la de Cahiers , no podía caberle sino la creación misma del cine. A este salto de nivel corresponde su nacimiento, desde que uno es condición de la otra: para que el cine sea posible era necesario liberarlo antes de su pertenencia a una sola clase, representada por la industria de los cineastas. El salto de los Jóvenes Turcos recuerda que, a la creación de un arte en cuanto tal, le corresponde una rupt...

Breve ensayo sobre la muerte - marmat

Imagen
  Lo escuché en algún lugar. No me acuerdo de dónde, ni de quién lo dijo, ni mucho menos cuándo dijo lo que dijo: Una obra se escribe de una sola vez y para siempre. Adempero, si aceptamos ese decir; y ese decir se dice en una frase inconclusa que aun así no dice nada, ¿no deberíamos pensar qué significa esa imposibilidad del cómo seguir? ¿Imposibilidad del no poder, acaso será? Como si me hubieran cortado las manos. De una sola vez y para siempre. Con las manos enteras y los diez dedos en perfectas condiciones para teclear. Y quedar manco. Como el de Lepanto. Uno podría a la vez copiar lo mismo que se ha escrito. Pero esto no   significa estar ante otra posibilidad de escribir la misma obra. Se sabe y se dice. Lo escribieron los que probaron hacerlo (Pierre Menard, autor del Quijote) Es una estupidez lo que estoy contando, sí. Pero si uno llega al punto de cierre de algo, podría llamarse obra, y que se ha labrado con el tiempo. Ese tiempo, está más que disoluto. Del mismo m...

Un mundo distinto, o sobre la antropología ficcional - Germán Prosperi

Imagen
  [Noticia: el siguiente texto fue leído en la presentación de Un mundo distinto de José Retik el 15 de mayo en Logia Café, La Plata]   Un mundo distinto es un tratado de antropología. No un tratado sin más, sino un estudio que indaga los límites mismos de lo humano, de la civilización humana en cuanto tal. Pero no lo hace apelando a alguna de las diversas metodologías de la ciencia antropológica, sino a la especulación desbocada, a la imaginación irrestricta. Uno lee el texto y advierte cómo la escritura misma le va dictando a Retik lo que debe venir a continuación. Una palabra exige a otra, una idea se abraza a otra, un pensamiento se ramifica en otros pensamientos, como líneas que, al entrelazarse, van formando un curioso tejido, vale decir: un texto. Como una abuela afiebrada, ligeramente fuera de control, Retik ha tejido su mundo distinto . El arte de tejer, en este caso puntual, procede como una reacción en cadena, o, mejor aún, como una reacción en cadena significa...

Fundamentos del cine literario. 5: Cine literario y vida - Francisco Bitar

Imagen
  Estamos rodeados de películas. Cualquier amague narrativo, de los que el día está lleno, puede resultar en una. La llamada de un número desconocido, por ejemplo, o la visita de un amigo. Es suficiente con empezar algo, un dibujo, empezar el día. Basta con ese mínimo, el de levantarse de la cama —o menos aún, el de seguir vivo—, para ponerse al comienzo, es decir, en situación de filmar (eso por no hablar de la muerte, donde empieza el absoluto).   Ahora, la vida no puede empezar por sí sola. Si la dejáramos en manos de su inercia no obtendríamos otra cosa que la reproducció n de s í misma. Tampoco puede interponerse una voluntad, como la de ser (ser cineasta, por ejemplo) : si tom áramos la decisión de empezar no haríamos otra cosa que dividir en dos partes el mismo aburrimiento; y ahí están los profesionales aburriéndose ellos mismos, y aburriendo a todo el mundo con su trabajo . No queda otra salida que interponer el procedimiento artístico y dejar la vida en sus manos...

“Elasticidad irónica, manipulación del recuerdo”. Notas en torno a La repetición de Kierkegaard - Valentín Brito

Imagen
  La repetición [1] , a medio camino entre la novela filosófica, el examen psicológico, la digresión sterniana y la broma de salón, resulta un texto coral y engañoso. Constantin Constantius, otra de las máscaras de Kierkegaard, emprende su “experimento” a partir de una pregunta básica: ¿Es posible, en esta vida, la repetición? Constantius asigna cierto carácter de verdad a la repetición, al menos, entendida en contraposición a su opuesto: el recuerdo. Ambos implican movimiento, pero mientras el recuerdo va hacia atrás, la repetición se mueve hacia adelante; el recuerdo es más bien fuga hacia lo perdido, la repetición es retroactiva, presente. El recuerdo hace a la desdicha de los hombres, refleja algo que ya no existe; la repetición trae la felicidad, implica que algo ha vuelto a ser . Para corroborar sus teorías, Constantius emprende (repite) un viaje a Berlín. Comenta que hace algunos meses viajó a la capital alemana, tomó un café en un bar, asistió al teatro y advirtió, entre ...