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Lo que habría venido: notas sobre Lo que vendrá - Martín Kohan

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                Josefina Ludmer, Lo que vendrá. Una antología (1963-2013) , Eterna Cadencia, Buenos Aires, 2021               Claro que puede haber lecturas, incluso muy buenas, incluso brillantes, sin una máquina de lectura de por medio. Pero para Josefina Ludmer algo así no era posible. Para Josefina Ludmer toda lectura suponía una máquina de leer. Y no porque se tratara de aplicar o poner a funcionar esa máquina, para así efectuar una lectura (nada más lejos de la crítica literaria de Ludmer que la aplicación mecánica de modelos), sino porque al leer no hacía sino crear la propia máquina de lectura, pensarla y montarla, idearla y componerla. Ludmer fue entonces siempre más que la operadora de la máquina, antes bien fue la inventora. Y no la inventaba para poder después leer; la inventaba en la propia lectura, la inventaba con la propia lectura.  ...

El hilo fantasma - Rafael Arce

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  1.   Sin vocación para el aforismo, el deseo de fragmento naufraga cuando se vuelve intención. No escribo uno sin que esté pensando en cómo discontinuar el otro (ese pensamiento sibilino contraría su premisa, porque le importa más la continuidad que los heterogéneos). Nada de paso a paso, sino expresión de una rapsodia continua, sorda, que no se pretende ningún estilo (ni de existencia ni de pensamiento), sino más bien debilidad, pereza, procrastinación, indolencia, languidez. Si pudiera, optaría más bien por un tratado. Hecho de fragmentos y todo, pero una summa, pasada la criba de todos los pos . Sin ironía (pero no sin humor). Sin pretensiones (pero no sin ambición). Sin modestia y sin algo todavía peor, falsa modestia.   Como los pedazos no se pueden juntar, hay que pegarlos en anamorfosis inorgánicas, monstruos de imágenes y pensamientos. La presunta “fragmentación del sujeto” sería una panacea: lo que hay es un bloque opaco de junturas imposibles encajadas p...

Antropología póstuma y filosofía ficcional - Germán O. Prosperi

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  Germán Osvaldo Prósperi es filósofo y profesor en la Universidad Nacional de La Plata. Sus libros son indagaciones originales e intempestivas sobre problemas que, en su configuración, recuperan la impronta creativa de la filosofía. Es autor de los libros Vientres que hablan. Ventriloquia y subjetividad en la historia occidental  (FaHCE-UNLP, 2015) y La respiración del Ser. Apnea y ensueño en la filosofía hegeliana  (Miño y Dávila, 2018). En esta oportunidad conversamos sobre su última publicación, La máquina óptica. Antropología del fantasma y (extra)ontología de la imaginación  (Miño y Dávila, 2019), y sobre su modo de entender el quehacer filosófico.      Natalí Incaminato: ¿Cómo surgió la idea del libro?   Germán O. Prósperi: Surgió de algo muy sencillo: interpretar una metáfora en términos literales. Furio Jesi, un autor italiano muy interesante, llama “máquina antropológica” a un dispositivo histórico que genera imágenes de lo ...

Nombre - Sergio Delgado

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    ¿Nombre?, me preguntó el secretario del juzgado. Y yo le respondí. ¿Domicilio?, preguntó. Le respondí. ¿Ocupación? Y ahí no supe qué decir. Desocupado, recitó el secretario mientras escribía.     Ahora cuénteme lo que vio, me dijo luego el secretario y puso las manos sobre la mesa, a ambos lados de la máquina de escribir, dispuesto a escucharme. (Me agrada el aspecto del secretario: su cara rosada, sus ojos atentos, su manera amable de hacer las preguntas y de quedarse esperando mis respuestas. Me agrada mucho.) Yo había sacado a pasear a Emma, le dije al secretario. Emma es la perra de mi padre. La perra nuestra. Papá está todo el día en cama y él no la puede sacar. Entonces la saco yo. Es una perra muy buena pero si uno no la saca dos veces por día, a la mañana temprano y a media tarde, raspa la puerta. Y cuando mi padre oye a la perra raspar la puerta, desde la cama me grita: «querido, la perra». No es que yo no la oiga, le digo al secretario, sucede que a...

La condición de hijo (una falsa reseña) - Rafael Arce

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  1.   Ensayo un desvío. Imagino que no leí nunca, nada, de Alberto Giordano. No sé cómo fue escrito Volver a donde nunca estuve . Algo sobre mi padre. Desconozco que fue menos escrito que compuesto. No tengo a su autor en el Facebook.   Lo leo de un tirón, como una novela. Un relato de tonalidad elegíaca. Aunque cristalina, es una historia en la que abundan los hiatos. Podría escribir: “En su conmovedora historia abundan los hiatos”. A lo que podría agregarse: “Lo entrevemos…” Ni sabemos ni no sabemos: entrevemos, vislumbramos. Si tuviésemos que precisar esa realidad postulada (no expresada pero tampoco escamoteada), podría oscurecerse esa presunta claridad: ¿es la historia de un amor filial?; ¿el narrador habla de su padre o de él mismo?; ¿de los dos?; ¿habla de la enfermedad y de la muerte del padre?; ¿o es la historia de su propia enfermedad? Nos gustaría conjeturar que el enigma del relato es una veneración injustificada o paradójica, porque es la historia d...