Intento (provisorio) de entender La Flor - Juan José Guerra
Fuimos hasta Trenque Lauquen en modesta procesión para asistir al estreno de la primera parte de La flor . La expectativa era desmedida, pero qué mejor motivo para emprender un viaje que una expectativa de esa magnitud. En definitiva, se suele viajar por causas infinitamente más banales, como viajar por placer, que no deja de constituir, al fin y al cabo –dice Mansilla que dice Madame de Staël– un placer tristísimo. Entramos a Trenque Lauquen el sábado al atardecer –el estreno era al día siguiente. Decidimos hospedarnos en el hotel El Faro , una torre de siete pisos cuyo nombre es algo engañoso por situarse a 300 kilómetros de la costa. Más tarde nos explicarían que el edificio del hotel, por mucho tiempo, se veía desde la ruta, de manera que cuando se lo divisaba era la señal de que se había llegado a la ciudad. Antes, cuando todavía estábamos en viaje, también vimos desde el camino la torre de la Municipalidad de Guaminí, construida po...